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Opinión

Más de 4 mil contagiados en Chile y la cuarentena insensata en el país

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Es lunes 6 de abril y estoy donde debo estar: en casa. Mientras mis canas asoman despiadadas entre mi pelo natural rizado siento agradecimiento con la vida, con Dios, no sé con quién. ..más de una semana de cuarentena obligatoria y la mortificante falta de libertad hacen brotar historias. Sólo queda imaginar como otros viven este encierro, bueno los que decidimos cuidarnos y cuidar a los otros, porque los hay aquellos que son superhérores de la estupidez y pululan por el centro haciendo compras innecesarias y fiestecillas irresponsables.

Me pilló esta pandemia en un momento pleno y bello de la vida, construyendo una nueva historia de amor, con hijas adultas talentosas y de carácter y, en mi pequeña casita de ensueño que he levantado con esfuerzo y orgullo. En esa misma casita pequeña paso el día desinfectando, cocinando (cada día con más experticia) y pensando en la familia y amigos, a quienes amo y sostengo en mi recuerdo con el deseo de que este virus no nos separe para siempre.

Respecto de mi trabajo, sólo tengo incertidumbre, sin embargo y como ha sido la tónica de mi vida, siento la tranquilidad que puedo recomenzar siempre y hacer lo que sea necesario, el dinero nunca me sobró, pero he sido potente guerrera aponiéndome a la pobreza toda la vida; ahora no será la excepción.

Esta pandemia nos dejó exactamente donde estábamos, ahora lo veo, cada quien se paralizó en el preciso lugar en que estaba y no lo notábamos, ahora lo notamos, yo lo veo claramente. Mis hijas adultas en su casa y asumiendo el cuidado de su padre (mi ex marido) para que no descuide la cuarentena, a punta de cerraduras; con su perrita y la despensa llena con mi auspicio. Vecina de ellas, una de mis hermanas con su marido y sus dos hijos en casa cumpliendo estrictamente la cuarentena, mientras realiza teletrabajo y mi cuñado con eventuales taquicardias al pensar en el futuro porque es de aquellos independientes que además generan empleo. Todos ellos sanos, agradecida.

Otra hermana en la línea de fuego, trabajando en salud, exponiéndose a diario y dando todo por enfrentar la pandemia, para ella es un acto necesario y genuino de entrega y para nosotros (la familia) un orgullo su fuerza y la energía que conserva para advertirnos y reírse en familia a través de ZOOM (donde hacemos encuentros familiares). Su hija, mi sobrina, quien vivió la peor parte en esta historia, estando en Irlanda (por estudios) debió viajar en medio de las medidas de seguridad y la inseguridad hacia Alemania para estar con alguien de la familia y en un lugar más seguro; al llegar decidió hacer cuarentena de 15 días por precaución y cumplió sagradamente hasta ayer, estuvo recluida en una cómoda, pero pequeña habitación día y noche sin contacto humano más que el aviso de la comida en la puerta, valiente y consciente. Ayer comió las empanadas de su abuela, preciado regalo por su cordura en tiempos de locura.

Allí mismo en Alemania quedó mi madre, quien hacía su anhelado viaje a Europa para visitar familiares en distintos países y que cuando quiso regresar ya no fue posible. Allá quedó con  mi sobrina (la valiente), en casa de su hermana; mi madre una adulta mayor con secuelas de una tuberculosis juvenil era candidata a enfermar gravemente y decidimos que estaría mejor allá que aquí, nuestra intuición fue certera, aquí es un caos, aquí estamos desnudos, aquí aparecieron las verdades del  18 de octubre pasado, la desprotección de la mayoría, las carencias del pueblo, la injusticia que se hace patente en una cuarentena con inequidad, segregada y que estremece. Aquí los hay desde quienes se mudan a su casa de la playa en cuarentena y quienes se cobijan hacinados en una vivienda social sin saber si habrá comida o respirador artificial para ellos. Aquí en Chile hay pobreza, hay miedo, pero hay fuerza también y seguimos haciendo patria desde nuestros rincones y con nuestras historias, tan diversas y tan valiosas.

Mi hermano menor en NY con su familia,  el intelectual brillante que ha recorrido el mundo, allí quedó en la ciudad que se fractura por la pandemia, que ve morir a su gente, allí encerrado jugando monópilis igual que nosotros (subdesarrollados), intentando hacer un mundo en casa para sus hijos y replicando recetas de nuestra madre, como queriendo retener la memoria.

Y yo, limpiando cada rincón de mi humilde y reducido palacio porque mi nuevo amor debe seguir trabajando, un obrero extranjero que llora en silencio por su familia, de la que nada sabe… juntos haciendo del amor en tiempos de pandemia una historia seria y honesta.

Honestamente, tenemos miedo y es normal, mientras pasa el virus devorando lo que quiera, hay que prepararse para renacer, una y mil veces. No más de lo mismo, desde nuestro fuero íntimo crecer y replantearnos la idea del consumo y forjar en nuestro corazón el concepto de justicia social que tanto hace falta en el año 2020, el año que los habitantes del  planeta somos azotados por la incertidumbre y la tierra se oxigena y florece.

Macarena Godoy Berthet
Asistente Social

Opinión

La Ciudad de La Furia

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Escribe: Marco Antonio Vásquez

¿Has escuchado este tema? Es de la banda Soda Stereo. Puesta al aire en el año 1988, pertenecientes al álbum Doble Vida. En su letra la canción da cuente de quien transita por nuestros espacios, pero no lo divisamos…”Donde nadie sabe de mí y yo soy parte de todos”. Emulando a Icaro, este personaje sale a volar de noche en la ciudad de la furia y debe volver antes de la salida del sol para que no se derritan sus alas.

En cuantas ocasiones intentaste volar desde las responsabilidades que te imponían tus padres, el trabajo e incluso la sociedad que te rodea, y al igual que Ícaro, ignorando los prudentes consejos de su padre Délano, te acercaste al sol derritiendo tus alas cayendo al igual que este joven al Mar Egeo y tú al mar de tus desventuras.

Imagínate ahora caminando en esa “Ciudad de la Furia”, llena de Icaros caídos, con sus sueños frustrados y ansiosos de venganza por no haber alcanzado su propósito, desobedeciendo a quien, con cariño le entregó consejos que no fueron tomados en cuenta.

Nos enfrentamos a diario a la “Cuidad de la Furia”.  En este lugar transitamos y hacemos nuestro día a día.  Deambulan junto a nosotros personas con rencor y sed de venganza. Ellos están furiosos porque no les han resultado sus proyectos personales y seguramente han mirado más su ganancia personal que el beneficio colectivo.

Nietzsche llama a lo anterior la ‘moral del rencor’ o ‘moral de esclavos’, que se producía cuando la «casta inferior», como él la denominó, tenía una imagen deformada de la realidad fruto del odio y del resentimiento que sentía hacia la otra casta que se consideraba superior.

El filósofo danés Georg Brandes, probablemente su mejor intérprete, sostenía, por su parte, que ese comportamiento no era más que «una forma de venganza». Ambos se consideran seguidores de Teognis, el filósofo griego que construyó su discurso en torno a la moral individual frente a la colectiva, por lo que para muchos es la base de la teoría del superhombre que defendía Nietzsche. Y que en su formulación actual tiene que ver con lo que hoy se llama ‘empoderamiento’, que tiende a individualizar los comportamientos sociales frente al interés general o colectivo.

Apártate de la Furia y construyamos una ciudad diferente. No puede ser que por tu furia caigamos en descalificaciones, en enfrentamientos verbales y menosprecios.  Caminamos por las mismas calles, vamos de compra al mismo supermercado, nuestros hijos toman la misma micro, en fin convivimos en estos espacios. No soy diferente de ti.

En estos días de intolerancia y de furia, te invito a que nos veamos en el rostro del prójimo. No me juzgues por pensar diferente, no me persigas por lo que pienso. Se tolerante y escucha. No cometamos los mismos errores de antaño en donde me digas “Nunca supe de eso” o “no sabía que esto estaba pasando”. Yo seguiré poniendo toda mi Fe en ti.

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Opinión

Temuco, Mistral y Neruda

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Escribe: Marco Antonio Vásquez Ulloa

¿Sabías que la Poetisa Gabriela Mistral se juntó a conversar con el Poeta Pablo Neruda en nuestra ciudad de Temuco?

Ricardo Neftalí Reyes, está dando fin a su educación en el liceo de hombres. Su familia ha hecho planes para enviarlo a Santiago a continuar sus estudios Universitarios. Es este el año en que este joven poeta comienza a usar su seudónimo definitivo de Pablo Neruda.

Me lo imagino caminando hacia el encuentro con esta poetisa, profesora en el liceo de niñas que hoy lleva su nombre. Mistral con 31 años de edad le espera con ansias, como lo hacen aquellos docentes que vibran con entregar su conocimiento a quienes les rodean.

De seguro Neruda salió del Liceo de Hombres y tomó la calle Vicuña Mackenna. Se tiene que haber detenido en la pujante avenida Caupolicán por donde pasaba toda la locomoción de la ciudad y de los que viajaban hacia el sur del país. Luego debió haber visto el verde que presentaba la plaza Teodoro Smith y el vaivén de las hojas de los arboles saludándole al pasar.

Ya lo decía el poeta al describir nuestros bosques australes …Me entra por las narices hasta el alma el aroma salvaje del laurel, el aroma oscuro del boldo… también nos invita en su obra Confieso que he Vivido a descubrir nuestra tierra indicando: “Quien no conoce el bosque chileno, no conoce este planeta. De aquellas tierras, de aquel barro, de aquel silencio, he salido yo a andar, a cantar por el mundo”.

Mistral, observando por la ventana del hotel continental de Temuco, busca entre las personas que circulan por la calle a su joven estudiante. Le espera radiante del conocimiento que puede entregar a aquella semilla de los bosques del sur que sueña con crecer y dar buenos frutos.

De seguro la poetisa dejo salir de su boca que “Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú. Sé tú el que aparta la piedra del camino”.

Mistral le debió haber insistido a Neruda que “Existe la inmensa alegría de vivir y de ser justos, pero ante todo existe la inmensa alegría de servir”. Neruda, como joven que da sus primeros pasos en el mundo de las letras debió haber recogido todo el conocimiento entregado y como en los tiempos de cosecha en el sur de Chile, debió haber llenado los sacos con el trigo de las palabras que salían de las espigas.

¿Porque juzgar a las personas por sus ideologías? ¿Porque separarnos entre amigos y enemigos? Nuestra comuna de Temuco tiene una gran deuda con Mistral y Neruda, ambos Premios Noble de literatura. No les veo en la infraestructura con sus nombres o en las calles por donde transito habitualmente. A Mistral y Neruda les siento en el viento, en la lluvia, en el barro, entre quienes habitamos la ciudad. Mistral y Neruda son parte del viento que exhalo al decir la palabra Temuco.

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Opinión

Pinocho, Pepe Grillo tiene razón

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Escribe:  Marco Antonio Vásquez Ulloa

Leíste, escuchaste o viste el cuento de Pinocho. Este tiene como protagonista a una marioneta de madera que cobra vida mientras el carpintero Geppetto está tratando de tallarla. El cuento original fue escrito por Carlo Collodi en 1882 y se publicó en el periódico italiano “Giornale per i bambini”.

Pinocho, soñaba con ser un niño de carne y huesos, pero aparte de lo anterior debía tener conciencia de lo que hacía. Pinocho tenía que decir la Verdad. Eso le costaba mucho. Pinocho debería aprender a obedecer, a hacerse responsable, a no fiarse de los extraños y a dar valor a la escuela, pero lo más importante es el dar valor a la Verdad.

Pinocho, al no tener Conciencia, necesitaba de “Pepe Grillo”. Este último es esa persona a la que solemos consultar cuando necesitamos consejo, ayuda o simplemente una buena dosis de sentido común, con la que solemos rebotar ideas y que no tiene miedo de cuestionar lo que decimos e incluso de decir que es incorrecto.

Pinocho, al igual que nosotros, necesitamos de ese “Pepe Grillo” que nos pueda hacer reflexionar y pensar nuestros actos del día a día. Ser consiente de nuestros actos, escuchando esa voz interior nos conduce a actuar de la forma correcta, lo que capacita al ser humano para captar y vivir los valores humanos.

Conciencia proviene del latín «conscientia», término que remite etimológicamente al «saber algo dándose uno cuenta de que sabe». Para Kant la conciencia moral es algo así como una entidad abstracta que hace parte de la condición humana, sin que el hombre tenga que hacer nada para adquirirla.

Como podemos conectarnos con nuestra conciencia es una tarea no fácil. Difícil es mantenerlos siempre conectados y alineados con nuestra conciencia. En ocasiones somos Pinocho deambulando por la ciudad, ajeno a los consejos que le brinda “Pepe Grillo”.

Te invito a establecer contacto diario con tu conciencia. Esto te permitirá ser consiente y hacerte cargo de tus actos. Alguno de los tips que podrías utilizar son: a) Utiliza tus cinco sentidos y mantente siempre atento a lo que sucede en tu entorno. b) escucha a tu cuerpo, él es un sabio consejero. c) dedica tiempo a reflexionar, a estar en silencio, a escuchar a tu “Pepe Grillo”. d) Aprende de tus errores, no te recrimines, cambia. Y e) Que la Verdad sea tu guía. No trates de imitar a Pinocho y sus mentiras, te crecerá la nariz y tendrás orejas de asno.

“Pepe Grillo” siempre tendrá la razón, no quieras ir en la dirección contraria a él. De esta forma podremos construir, en conjunto una sociedad más justa y buena para todos. Desde tu espacio, por muy pequeña que sea tu contribución, estarás aportando a la construcción de este edificio llamado humanidad. Creo en ti.

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